Caverna de las Brujas
70 kilómetros al sur de la ciudad de
Malargüe un espectáculo que se grabará para
siempre en sus retinas. En sus salas subterráneas, las
estalactitas y estalagmitas adquieren las más diversas formas,
dimensiones y colores, haciendo de la Caverna una alternativa de
turismo aventura diferente.
La
Caverna de las Brujas, está ubicada 8 kilómetros
al norte de la ruta Nacional 40, en las cercanías de Bardas
Blanca (Valle del Río Grande). A más de 1.800 metros
sobre el nivel del mar y bajo el cerro Moncol, recorrer los pasadizos
y galerías de esta enorme cavidad natural es una experiencia
única
que ya disfrutan más de
10.000 visitantes cada año. Con asombro podemos encontrar
estalactitas, estalagmitas, velos, mantos, colgaduras excéntricas,
chorreaduras y columnas, con extrañas formaciones minerales
debidas a las fracturas simples que produjeron al emerger a la
superficie los mantos rocosos.
La
Caverna fue descubierta en la década del '40 (aunque se
presume que fue habitada por los Pehuenches) y aún hoy
encierra antiguos secretos en sus laberintos y galerías. Los
mineros fueron los primeros que la escudriñaron y desde
entonces ha sufrido diversos daños; pero desde 1996
guardaparques de Recursos Naturales Renovables se encargan de su
cuidado. Por su parte, los
guías de Malargüe son
los únicos autorizados para acompañar a los visitantes
(proveyéndolos además del equipo necesario: cascos y
linternas) en un recorrido turístico de algo más de 200
metros de extensión. Hoy se han acondicionado los pasajes más
complicados con elementos de seguridad (como pasamanos y puentes)
para que pueda transitar todo el año tranquilamente cualquier
persona (salvo menores de seis años).
Trasponiendo
la entrada, de 1,80 m. de altura por unos ocho de ancho
penetramos en interior de la cavidad. Afuera es todo luz, adentro la
noche más oscura. Por ello la Caverna cuenta con un moderno
sistema lumínico de 29 lámparas que permite observar su
interior. El circuito habilitado a las visitas es de unos 400 metros,
lo que implica unas dos horas de recorrido.
La sala de la Virgen
(donde las estalactitas han formado una figura que se asemeja a la
santa imagen) es uno de los ámbitos más espaciosos, y
el primer contacto con la caverna y lo desconocido.
La Gatera
le sigue en nuestro camino, y después de subir y bajar
suavemente por ese terreno cortado por las piedras, se accede a otra
sala conocida como de
Los derrumbes, por los bloques de piedra
de considerable volumen que han obstruido parte del espacio.
Ahí
se abren dos brazos: uno conduce a la
Estalagmita Gigante y el
otro hacia la
Boca del Tiburón, donde encontramos una
escalera de aluminio que nos permite llegar sin sobresaltos al lugar
de
Los Encuentros, paso previo a la
sala de las Flores,
donde se han desarrollado un tipo de estalagmitas parietales que
asemejan a hongos o corales.
Hay sectores prohibidos al turista, como son las salas del
Aislamiento, del Tigre, del Suspiro, y el Jardín de las
Brujas que se ubican en distintos niveles.
Existe,
además, una
fauna muy particular adaptada a vivir sin
la luz solar.
Y cabe agregar que h
asta
ahora se ha logrado recorrer 5.000 metros de galerías,
quedando mucho aún para llegar al final de los laberintos.
Finalmente
hay que destacar que no hace mucho se construyó un nuevo
ingreso y un
mirador sobre el cerro Mocol desde donde se
alcanza a ver La Payunia y se puede observar, telescopio mediante, a
Júpiter y sus anillos, la luna y un inmenso cielo estrellado.
Una propuesta para vivir una aventura diferente en el interior de la
tierra o a cielo abierto.
Opinion de usuarios de esta nota
sobre la caverna de las brujas yo estuve este mes de marzo-2008 y no hay ningun moderno ni antiguo sistema luminico.solo se ve por una lucecita q ...
sería importante si hubieran mas fotos de la caverna de las brujas ...
muy buena la presentaciòn y exposición de lo que es la caverna de las brujas, aunque sería importante conocer tambien la epoca o era en la que po ...
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